
El alquiler turístico en comunidades de propietarios en Málaga es uno de los temas más candentes de la gestión comunitaria. La provincia de Málaga —especialmente la Costa del Sol y el centro histórico de la capital— concentra una densidad altísima de pisos turísticos, lo que ha generado fricciones entre propietarios residentes y aquellos que alquilan sus viviendas a visitantes. La buena noticia es que la ley da herramientas reales a las comunidades para actuar.
Desde la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal aprobada en 2019, las comunidades tienen más capacidad que nunca para regular o limitar los pisos turísticos. Conocer bien estas herramientas es fundamental para cualquier comunidad en Málaga que quiera gestionar este fenómeno.
¿Qué puede hacer la comunidad de propietarios en Málaga frente al alquiler turístico?
Tras la reforma de la LPH, la Junta de propietarios tiene dos opciones concretas:
- Prohibir el alquiler turístico: requiere acuerdo de 3/5 de propietarios y cuotas. El acuerdo debe inscribirse en el Registro de la Propiedad para ser oponible frente a futuros compradores.
- Establecer un recargo en las cuotas comunitarias a los propietarios que alquilen turísticamente: hasta un 20% adicional sobre la cuota ordinaria, también por mayoría de 3/5.
Importante: estos acuerdos solo son válidos para el futuro. No pueden aplicarse retroactivamente a propietarios que ya tenían pisos turísticos antes del acuerdo, salvo que haya una cláusula estatutaria preexistente.
Requisitos para alquilar un piso turísticamente en Málaga
En Andalucía, los pisos turísticos están regulados por el Decreto 28/2016 de viviendas con fines turísticos. Para poder operar legalmente, el propietario debe:
- Inscribir la vivienda en el Registro de Turismo de Andalucía.
- Obtener un número de registro que debe figurar en todos los anuncios.
- Cumplir con los requisitos mínimos de habitabilidad y equipamiento.
- Contratar un seguro de responsabilidad civil.
- Cumplir con las obligaciones fiscales derivadas del alquiler turístico.
Si un propietario opera un piso turístico sin estar registrado, puede denunciarse ante la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía. El administrador de fincas puede coordinar esta denuncia.
Problemas habituales que generan los pisos turísticos en comunidades
Las quejas más frecuentes de las comunidades malagueñas con pisos turísticos son:
- Ruidos en horario nocturno por rotación continua de huéspedes.
- Uso intensivo de zonas comunes: ascensor, piscina, jardines, aparcamiento.
- Problemas de seguridad: acceso de extraños al edificio, pérdida de llaves comunes.
- Mayor desgaste de instalaciones comunes.
- Incumplimiento de las normas de convivencia del edificio por parte de los turistas.
¿Puede la comunidad responsabilizar al propietario por los actos de sus inquilinos turísticos?
Sí. El propietario del piso turístico es responsable del comportamiento de sus huéspedes en las zonas comunes. Si los turistas causan daños o molestias reiteradas, la comunidad puede reclamar al propietario y, en casos graves, ejercer la acción de cesación de la LPH.
El papel del administrador en la gestión de pisos turísticos
El administrador de fincas es el profesional idóneo para asesorar a la comunidad sobre sus opciones legales, redactar la propuesta de acuerdo para la Junta, tramitar la inscripción registral del acuerdo y gestionar los conflictos que puedan surgir.
Si tu comunidad en Málaga quiere actuar frente al alquiler turístico, consúltanos. También puedes leer sobre los estatutos de la comunidad y la convocatoria de junta para preparar correctamente el acuerdo. Visita nuestra sección de servicios o contáctanos.
¿Tu comunidad en Málaga quiere regular o limitar los pisos turísticos? Habla con Tecem y te asesoramos.